Cuando un 0-0 es un partidazo

De acuerdo a su contexto, teniendo en cuenta lo que se jugaba y toda la parafernalia que se teje alrededor de estos tópicos, se podría sentenciar que el Real Madrid vs Valencia fue el mejor, o al menos, uno de los mejores partidos de la Liga BBVA en su temporada 2011/2012; el fútbol es paradójico, quizá también lo es la vida, más si se tiene en cuenta que la anterior calificación se le otorga a un partido que culminó sin goles.

Es la primer vez que el Madrid se va sin anotar en su casa durante la actual temporada. Gran responsabilidad de esto la tiene Vicente Guaita, el arquero suplente del Valencia quien atajó remates, que en otro momento, bien hubiesen sido sendos goles. Pero no solo pasó lo anterior por Guaita…el planteamiento de Unai Emery fue acertado, destacable, manejando los tiempos del partido, siendo esto consecuente con el estilo de juego manejado por su equipo y los mismos cambios que desde la línea realizó el vasco, quien planteó una interesante partida de ajedrez, la cual, no tuvo ganador, pero si muchos “jaque”.

Y es que el Valencia también tuvo para ganarlo. Sus contras fueron bien tejidas desde un mediocampo en el cual sobresalieron Mehmet Topal y Alberto Costa. El arco merengue se salvó en dos ocasiones gracias a los palos y una gracias a la intervención de Iker Casillas quien estuvo acertado en los momentos en los que se le exigió.

Suspense. Una moneda al aire. Cualquiera podía ganarlo. Tensión. Unos cuantos destellos de calidad, aunque predominaba el musculo. ¿Faltaban los goles para hacer del Madrid vs Valencia un partidazo?…tal vez no.

Triángulo de presión alta

El número clave para entender la situación es el 3. Más allá de las posiciones y demarcaciones, esta cifra implica dos concepciones o tendencias que hacen ver al Real Madrid de dos formas opuestas, casi como un Doctor Jekyll y un Míster Hyde, una especie de alter ego que se da con dos eventos que se llaman diferente, a pesar de estar integrados por el mismo número de personas.

Trivote. A José Mourinho no le gusta tal nombre, igual, no importa. Existe una probabilidad tan baja que el míster merengue se pase por este sitio, que el uso de tal concepto no ofenderá a nadie. Integrado por Sami Khedira, Lass Diarrá y Xabi Alonso.

Tridente. No se ha sabido si a Mourinho le gusta o no tal palabra. Por acá no se cuestionará eso, porque si es que Mou llegara a visitar este sitio (se pueden reir), igual, se ofendería más por la calidad del texto que por el empleo acertado o desacertado de conceptos futbolísticos. Jamás llegaría a este párrafo, en el que se habla de algo integrado por Karim Benzema, Gonzalo Higuaín y Cristiano Ronaldo.

Mr. Hyde. Alter ego. Un Real Madrid sin ideas claras, desorientado en el terreno de juego, más enfocado en defender que emplear con certeza sus amplias posibilidades ofensivas, de realizar un buen fútbol, con presencia y dominio sobre el rival. Pocas veces ha dado el resultado esperado, a veces ha degenerado en situaciones bochornosas. Es algo sombrío, oscuro…hasta cuando llega la otra cara, la de Jekyll.

Jekyll. Un Real Madrid con presencia ofensiva alta. Devastador y claro dominador. Se ven a los integrantes del equipo más integrados y cohesionados con respecto a una idea atacante efectiva, que en los antecedentes más próximos, ha dado a los blancos dos triunfos en liga por 5-1 incluyendo la victoria en la ida de Champions por 3-0, en calidad de visitante ante el APOEL. Más allá de la amplitud de los resultados, se ha visto a un Madrid más sólido, más elaborado, quizá, más temible.

Triángulo de presión alta. Es el concepto que emplea Mourinho cuando manda al terreno de juego al mencionado Trivote, o Mr. Hyde, o Alter ego. Pero observando los últimos resultados y partidos madridistas, ¿No se podría decir que el verdadero triángulo de presión alta está conformado por los integrantes del tridente?; empezando, porque la idea que maneja el DT blanco de la constante presión al rival se materializa mejor cuando están presentes Benzema, Higuaín y Cristiano.

Las cifras lo dicen todo, mandando al desuso las actuales 429 palabras (el contador de palabras de Word es realmente útil). Ya son 441. Y si bien es cierto los goles acumulados entre los jugadores que conforman el tridente no llegan a tal cifra, se podría decir que 99 tantos conseguidos entre los 3 atacantes, teniendo en cuenta todas las competiciones, es una cifra respetable y destacable.

En consecuencia con los intereses del Real Madrid, quizá, el triangulo de presión alta termine siendo una interesante alternativa. Bueno, el que está conformado por los atacantes, aquel en el que la pólvora está preparada, lista para detonar y ayudar al Madrid a ganar.

 

¿Refuerzo primaveral?

De cuando en vez, José Mourinho se dedica a sorprender con sus alineaciones, dando la titularidad a jugadores que en su momento se pensó, no iban a salir al terreno de juego desde el inicio. Un ejemplo de ello, fue cuando en el clásico de Copa del Rey ante el Barcelona, en el compromiso de ida, el portugués alineó a Hamit Altintop en el lateral derecho y a Ricardo Carvalho en la defensa central, justo después de regresar de una larga lesión. Sorpresas no muy buenas en aquel entonces.

 Pese a ello, el entrenador se empeña en chafar todas las predicciones e informes periodísticos previos al partido…en el último partido de los merengues Mourinho sorprendió, no obstante, en esta ocasión, la sorpresa dejo buenas impresiones.

 El cambio de esquema no fue sorpresivo. Después de su destacada prestación contra la Real Sociedad era de esperar que Karim Benzema, Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín jugaran juntos de inicio. Incluso los cambios no fueron descabellados, en el momento en que se hicieron, era acertado dar entrada a dos hombres que se sabía, podrían dar más claridad a un ataque madridista constante pero aún ausente de una pegada final que llegó en los últimos quince minutos del cotejo.

 Más sabiendo que Xabi Alonso estaba suspendido, era necesario dotar al equipo de creación, magia, para franquear un muro chipriota, soportado por 11 jugadores y unos aficionados que no dejaron de animar a su escuadra. Por ello Mourinho sorprendió, salió con algo que nadie esperaba…. la sorpresa dejo buenas impresiones.

 Su debut se retrasó. Se catalogaba como un fichaje en vano. Casi, una compra impía. Parecía que no contaba para Mourinho ni siquiera para ayudar a recoger los conos del entrenamiento. Conos que debe de eludir con suma facilidad,dada su ductilidad y habilidad con el balón dominado.

 Pocos esperaban verlo en la alineación titular, pero en el tiempo que jugó ante la Real Sociedad, aunque el partido estaba sentenciado, dejó buenas impresiones, algo que corroboró en su desempeño ante el APOEL, destacándose sobretodo su primer tiempo.

 Teniendo en cuenta su amplio tiempo sin jugar, el nivel de un turco fue notable, participando en las jugadas de ataque blancas, siendo protagonista a la hora de armarlas, de darles un fundamento creativo, intelectual desde el mediocampo. Es cansino, pero la sorpresa dejo buenas impresiones….el buen desempeño de Nuri Sahin…mierda, no quería escribir el nombre. En fin, quien lea esto ya sabe que vendrá, el texto presente es tan malo como predicible su final. Es una pregunta que gira en torno a Sahin: ¿Refuerzo primaveral?.

 

 

Deja vu

El balón se incrusta en la red…no es un deja vu, es real que el Real Madrid de nuevo fue víctima de un libre directo. Esta vez el victimario fue Marcos Senna, de nuevo, el esférico entraba por el palo más cercano a la posición de un Iker Casillas a quien esta ocasión, quizá, le faltó reacción.

El gol de Senna a lo mejor acapara las crónicas, aquellas líneas que se iban a destinar al gol de Cristiano Ronaldo, no tanto porque fue el número 100 del portugués en liga con el Madrid, ni porque fue una acertada definición; el servicio de Mesut Özil fue genial, sublime, casi poético, con esta sola acción se podría escribir sobre un partido soso, el cual destacó por su falta de genialidad. Un tacón propio de los cracks y los genios del fútbol, aquellos que en sus botines poseen una pluma con la cual escriben su propia historia.

Una historia que podría escribir el Madrid de perder una ventaja que parecía confortable, segura. De 10 puntos quedan 6. En dos partidos se perdió 4, y lo peor, los merengues denotan nerviosismo, inseguridad en su juego, en sus acciones. Dos expulsados, más Mourinho y uno de sus asistentes.

Parece que los blancos no se dan cuenta que son los líderes. Ahora actúan como los segundos, con la desesperación y presión que el hecho de depender de si mismo antes debería suprimir. Cambiante es el fútbol…quizá el Madrid podría cambiar su actual imagen el próximo sábado mandado estas líneas al desuso, o bien, confirmándolas una semana más.

…y al 91

 

Raro. El Santiago Bernabéu al minuto 90 no presentaba el aspecto semivacío que ha sido común en los últimos partidos del Madrid. Los merengues en su casa han sido devastadores, de tal forma que a esa altura, casi todos los compromisos estaban resueltos, incluso, aquel que se perdió ante el Barcelona por 1-3. Unos pocos se iban. ¿Firmaban el triunfo? ¿No presentían acaso un gol, ante el claro tiro libre del cual disponía Santi Cazorla?…y al 91 el centrocampista la mandó a guardar, en un partido que los locales no supieron ganar.

El Madrid no rimaba, era un poema mal escrito, sin métrica alguna, sin ideas claras ante un Málaga que inició mejor el partido; los dirigidos por Manuel Pellegrini dominaban las acciones, no obstante, poco peso tenían arriba. Su ocasión más destacada fue un disparo de Salomón Rondón el cual atajó con acierto Iker Casillas.

Y si bien es cierto los andaluces jugaban de igual a igual con los locales, estos fieles a su efectividad en ataque se ponían en ventaja al minuto 35, gracias a un cabezazo de Karim Benzema tras un centro de Cristiano Ronaldo. Hasta ese momento todo iba bien para el Madrid, su pegada una vez más ayudaba a disipar la niebla…niebla que no obstante, copó el panorama ofensivo del equipo blanco en el segundo tiempo.

A lo largo de la segunda parte fueron los anfitriones superiores a su rival, que ya no tocaba como lo hizo durante el primer episodio. El Madrid comenzaba a acercarse al arco defendido por Wilfredo Caballero para terminar de sentenciar un partido, que parecía, iba a terminar otorgando 3 puntos a los merengues.

Corría el reloj, corría el Madrid, y aumentaba la cantidad de situaciones que los blancos desperdiciaron de cara al arco rival. Cristiano Ronaldo, Karim Benzema, y José Callejón gozaron de opciones que en otro compromiso, quizá, hubiesen culminado con celebración madridista, en esta ocasión así no era. Los locales ante su inusual falta de contundencia parecían conformarse con el triunfo por la mínima, sin recordar un ya trillado y viejo adagio del fútbol: “Quien no los hace los ve hacer”.

Ante tal situación el Málaga se animó a atacar, a gastar sus últimos cartuchos en ataque, dando la sensación que alguna bala peligrosa podría afectar a su rival, pese a ello, el Madrid defendía bien su ventaja. El público del Bernabéu, expectante, más participativo de lo normal, aupaba a su equipo para aguantar, rara escena esta, hace tiempo no vista en el coliseo blanco. Minuto 90, parecía ser el 100. Tiro libre a favor de los visitantes…

…y al 91 Santi Cazorla con sus compañeros festejaban un empate que parecía un triunfo, un gol destacable que dejaba callado al Bernabéu el día en que este, a lo mejor, había gritado más (ironías del fútbol). El reloj que lento trascurría, ahora era más rápido que un guepardo. Al Madrid no le quedó tiempo para reaccionar y dejó así en el camino dos puntos.

Tal perdida no afecta el liderato madridista, aún así representa un toque de atención para un Real Madrid que da la sensación de estar algo distraído y desenfocado, más ahora que para los blancos llega la parte decisiva de la temporada, en la cual, se juega la posibilidad de adquirir dos títulos.

Dilema n

No es la primera vez que José Mourinho tiene un dilema al momento de escoger el delantero “9” titular en el Real Madrid. Una vez más, Karim Benzema y Gonzalo Higuaín ponen a pensar al luso sobre quién es el jugador más propicio para elegido con el fin de buscar los goles y la dinámica de juego requerida para un papel protagónico positivo tanto en Champions League como en Liga BBVA.

Tal dicotomía se podría decir que empezó alrededor de la fecha número 6 de liga, cuando el argentino comenzó una racha de hat tricks que lo hizo equiparar a un Benzema que había comenzado mejor. A partir de entonces la solución ha sido rotar la titularidad de ambos delanteros, teniendo algo de ventaja el francés dado su nivel quizá más regular y constante comparado al del “Pipa” quien pese a ello, no deja de lado su particular tendencia de anotar goles importantes en circunstancias difíciles o decisivas.

El empate parcial en Mallorca (un partido que el Madrid remontó con sufrimiento), así como con el Betis (compromiso que los merengues perdían siendo superados por su rival), al igual que la apertura en el marcador en Champions contra el CSKA Moskva (los blancos eran superiores pero no tenían las ideas suficientemente claras para superar el cerrojo ruso), son ejemplos del acierto que posee el “pipa” para ayudar a su equipo en momentos engorrosos, en los cuales la claridad del equipo no es para nada diáfana. Higuaín con mucho sacrificio y oportunismo, no ha dejado de ser protagonista para ayudar a constituir el liderato actual del Real Madrid en liga, así como su actual situación en cuartos de final en la UEFA Champions League.

Por su parte, Karim Benzema no se queda atrás al momento de anotar tantos decisivos, recordando el parcial empate contra el Barcelona en la Copa del Rey, algo que metía al Madrid parcialmente en una eliminatoria que parecía perdida. Tanto en aquel día como en otras jornadas, el ya famoso “gato” ha hecho alusión al mote que le puso algún día José Mourinho, siendo astuto en ataque, y colaborando con el juego del equipo, dado su talento al regatear rivales y gracias a sus movimientos que en ocasiones, han sido las mejores asistencias para otros goles u ocasiones claras de ataque sin la necesidad explicita de poseer el esférico.

Es en estos momentos cuando se piensa que el fútbol debería permitir la inclusión de un jugador número 12, siendo en este caso la fanaticada el 13. Pero no, las reglas de este deporte aluden a que son 11 quienes salen a la cancha. En el Real Madrid parece estar claro que 10 podrían salir fijos, por lo menos, sin la dicotomía que en estos momentos vuelve a surgir, y más ahora que se llega a la parte decisiva de la temporada: ¿Karim Benzema O (y) Gonzalo Higuaín?

El ciclo estelar del Madrid

Ante todo, vale la pena aclarar que este no es un texto destinado a analizar el ciclo de las estrellas en el espacio, o bien, a estudiar asuntos de carácter astrológico; más bien, en este conjunto de ideas representadas en letras, palabras, y en su consecuencia, frases, párrafos y proposiciones estructuradas, se pretende hacer reflexión sobre la actuación del Real Madrid en los terrenos de juego diferentes al Santiago Bernabéu, situación específica en la que dentro de la dinámica madridista, brillan individualmente, casi de forma anarquista, las estrellas que hacen parte del plantel del actual líder de la Liga BBVA, en detrimento de un rendimiento de equipo que en tales casos, es más bien pálido.

En lo que va del 2012 no es un secreto que los merengues han sufrido fuera de su casa, si bien es cierto han ganado todos sus partidos ligueros e incluso, rompen records, ajustando con la victoria en el campo del Betis, 10 éxitos consecutivos a domicilio. No obstante, en cuanto al rendimiento global de la escuadra, lo que exhibe el Madrid fuera de su feudo nada tiene que ver con lo que muestra en el Bernabéu donde no solo arrolla a sus rivales en cuanto a resultado.

Han destacado las polémicas arbitrales, tema álgido y que no ha estado ausente en las últimas actuaciones ligueras de los merengues a domicilio. En Sevilla no fue la excepción, como tampoco fue en Vallecas, Getafe y Mallorca. Por otro lado, los dirigidos por José Mourinho han sufrido en el tema defensivo, sobre todo en las jugadas a balón parado, otrora fuerte en la estrategia madridista. Las intervenciones de Iker Casillas han sido importantes, en especial en los partidos contra el Rayo Vallecano y el Betis.

La motivación de sus anfitriones ha equiparado la apatía de un Madrid, que se ha amparado más en sus individualidades para terminar superando los escollos; es entonces el momento de hablar del ciclo estelar del equipo madridista, una tendencia en la cual es un jugador quien “tira del carro” cuando la maquinaria merengue, por cualquier razón, no funciona en todo su esplendor.

En su momento fue Ángel Di María, luego Karim Benzema, en un pequeño momento Mesut Özil y ahora es Cristiano Ronaldo. Es cierto que el luso inició el año algo desafinado, no obstante, ahora es fundamental a la hora de definir partidos a favor de su equipo, particularmente cuando este se ha encontrado con partidos y situaciones complicadas.

Con destellos ha ganado el Madrid sus últimos 4 partidos fuera de casa, por la mínima diferencia, pidiendo el tiempo ante rivales que lo han complicado más de lo normal. Lo que es blanco en el Bernabéu fuera es de otro color, existiendo unos pequeños chispazos, motivados por la presencia de un plantel que tiene la capacidad, al parecer inexorable, de sobrevivir en aquellos días en los cuales la lucidez, en general, está ausente, gracias a la presencia de jugadores que en muchas ocasiones, casi ellos solos, han resuelto compromisos engorrosos.

Pese a ello, es innegable que el Madrid tampoco se ha encontrado con esas victorias de casualidad, siendo destacable una pegada, una efectividad ofensiva que ha permitido a los blancos aprovechar las pocas oportunidades de gol que ha fabricado. En otra temporada partidos como los citados en este texto se hubiesen empatado, o bien, perdido.

Es entonces cuando se puede hablar de cotejos ganados por un campeón, algo por lo cual lucha el Madrid, intentando preservar la actual distancia de 10 puntos con respecto al segundo, el Barcelona, equipo que fuera de casa si ha cedido algunos puntos que derivan en la diferencia mencionada.

La cuestión, para los intereses madridistas, es seguir sumando de a 3, claro está, pero pertinente será para los blancos examinar su rendimiento fuera del Bernabéu. En cualquier momento el ciclo estelar podría eclipsar por un pequeño instante. 

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