¡Feliz Cumple Mou! By : Karim Benzema y Raúl Albiol

Las semifinales de la Copa del Rey y recursos audiovisuales, fueron la motivación principal con la que los aficionados del Sevilla FC acudieron en masa al Ramón Sánchez Pizjuán, con el objetivo obvio y presumible, de aupar a su equipo hacia la final del torneo en que son campeones reinantes ; al frente estaba el Real Madrid, deseoso de encarrilar una final de Copa tras seis temporadas sin experimentar tal instancia, y deseoso de otorgarle un feliz cumpleaños, número 48 a su entrenador José Mourinho.

El ambiente presente en el terreno de juego equiparable era al que se podría corresponder a la etapa que hace las veces de escalón anterior a la gran final; este era hostil hacia un Real Madrid que en las primeras de cambio se planteaba bien en la cancha, con el fin de hacer posesión del balón, y en caso de ser lo contrario, impedir y anular uno de los pilares del juego local, este es, el desborde por las bandas. Los andaluces por su lado presionaban al Madrid desde su propia área, teniendo el objeto ahogar cualquier acción de contraataque y  estar cerca del arco defendido por Iker Casillas.

No presentaba el partido un dominante claro, que se perfilara como el que obtuviera la posibilidad de adquirir más rédito del susodicho choque, hasta que, después de una buena jugada individual que le permitió deshacerse de los defensores centrales del Sevilla, Karim Benzema anotó el tanto que daría la ventaja parcial al Real Madrid en el minuto 17.

El gol en un principio sentó duro en un equipo local que no hallaba la forma de penetrar y violar la seguridad de una solida defensa merengue (hoy de negro). Sin embargo, pese a que el Madrid estuviera en cierto momento más cerca de conseguir la segunda diana, los de Nervión no enarbolaron la bandera blanca, y volvieron a hacer gala del ímpetu con que iban avante hacia la valla de Casillas, adoleciendo, es cierto, la falta de un hombre que hiciera las veces de eje entre el mediocampo y la delantera, o mejor, la carencia de ideas lucidas.

Pese a lo anterior Luis Fabiano al filo del primer tiempo, se las arregló para sorprender a una defensa merengue que no presentaba crasos fallos hasta el instante, e internarse dentro del área, deshaciéndose de Iker Casillas. Con el arco a merced, pero no con muy buen ángulo, el brasileño definió. El  balón tenía como destino la red.

Un providencial Raúl Albiol, sin embargo, una especie de arcángel a favor de los intereses del Madrid, apareció para detener la trayectoria del esférico, y desde dentro, sacarlo con la planta en su infernal lentitud y suspense con el cual avanzaba teniendo como destino sobrepasar la raya de gol. Jugada polémica, en la que al parecer, la esfera no pasó en su totalidad la línea de anotación; Acción de juego esta que exige el ojo de un águila y millares de planos y fotografías para corroborar si fue gol o no. Por lo pronto, y para siempre, el árbitro no consideró anotación. El cotejo se iba al descanso con el 0-1 como marcador.

Quince minutos fueron suficientes para que la anterior controversia tuviese un respiro. El libreto del segundo tiempo era similar en muchos aspectos al del primero, salvo, en la disminución del ahínco con que el Sevilla pretendía alterar el Nirvana preponderante en el área próxima a la portería del Real Madrid, que no olvidaba las nociones de correcta ubicación en el interior del terreno de juego.

Posterior a un particular intervalo en que parecía que la fluidez del enfrentamiento  se congelaba, dada la proliferación de faltas, el Real Madrid obtuvo ocasiones que le hubiesen permitido llegar con más certezas al partido de vuelta, a disputarse en su casa. Xabi Alonso estuvo cerca de anotar desde la mitad de cancha, después de una precipitada salida del guardavalla local. Hubiese sido una anotación de antología. Ricardo Carvalho tuvo la oportunidad de aumentar la renta merengue, al igual que Sergio Ramos. Una acción entre Mesut Özil y Cristiano Ronaldo parecía que en definitiva sería la segunda anotación visitante, aún así no lo fue.

A falta de tres minutos Álvaro Negredo pudo haber hecho lamentar la dilapidación de oportunidades de gol visitantes En seguida del cobro de  un tiro de esquina, estuvo solo, ante Casillas, y la mandó fuera. El partido se diluía, y ulterior a tres minutos de reposición pasó a la hemeroteca de encuentros de fútbol, con un 0-1 que cede al Real Madrid un mejor horizonte hacia la gran final, y deja celebrar un feliz aniversario número 48 a José Mourinho, siendo artífices del regalo al luso Karim Benzema y Raúl Albiol. Execrable eso sí, fue la actitud de un energúmeno que lanzó una botella a Iker Casillas, desprestigiando con su acción al nombre de una afición que presentó buen comportamiento.

El fútbol no da descanso, en el panorama aparece ahora para el Madrid la visita al Reyno de Navarra, ante al Osasuna, el próximo domingo, 30 de enero de 2011.

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