El blanco, la Bestia Negra del Atlético

Buena parte de los intereses futbolísticos de la capital de España coincidían en un mismo tiempo-espacio, en el Estadio Vicente Calderón a las 22 horas; el equipo local, el Atlético, se iba a enfrentar a su rival y vecino, el Real Madrid, escuadra a la que los colchoneros no han podido ganar, ni de casualidad, desde hace 21 partidos. Siempre hay una buena fecha para romper las estadísticas, aunque esto para los rojiblancos se aplazó de nuevo.

Una buena cantidad de aficionados había en el Calderón, lo más seguro, la mayoría, apoyando al Atlético que pretendía doblegar a aquella bestia negra que viste de blanco; por ello, los locales iniciaron con ímpetu, haciendo posesión del balón, ante un Madrid que se decidía a sobrellevar los avances colchoneros con la menor cantidad de percances posibles y que agazapado, esperaba cualesquier imprecisión rival, con el fin de orquestar una acción de ataque menester para allanar el camino de los dirigidos de José Mourinho en su travesía para adquirir los 3 puntos.

Fue así como en medio de la algazara en el estadio de manzanares, hubo un segundo-o quizá menos- de silencio que dio espacio a aquel sonido que se da entre el encuentro balón-red: Anotación del Real Madrid, de Karim Benzema,  al minuto 11, que hacía las veces del exordio de un acto que tanto en el Bernabéu como en el Calderón se ha venido repitiendo, y que contó, en esta ocasión, con la presencia de un no menos importante protagonista, este es, Iker Casillas.

Durante el lapso marcado por los minutos 14 y 26 el capitán del Real Madrid se convirtió en el responsable de que el grito “gol” se gestará en las cuerdas vocales del aficionado atlético pero que quedará preso tras los labios cerrados. Esto ocurrió 4 veces, en las que Casillas se autoproclamó como el ángel custodio del Madrid.

Quien sí logró la oportunidad de anotar fue Mesut Özil. No muy protagonista en el partido, el alemán aprovechó un centro de Marcelo para dibujar con su botín un pincelazo que se hizo obra de arte cuando se incrustó en el arco de un confundido David De Gea. Celebraban Özil y sus compañeros, Cristiano Ronaldo reclamaba mientras tanto un posible penal, al mismo tiempo que José Mourinho salía al área técnica y su índice se llevaba a la boca dedicándole aquel gesto al “7” de su equipo.

La decepción ilustrada por el rostro de los fanáticos colchoneros era directamente proporcional a las acciones salvadoras de Iker Casillas; una vez más el capitán hacía de las suyas, y en dos ocasiones-una un mano a mano con Sergio Agüero- hacía posible que aquel gafe del Atlético de cara al derbi se trasladase también en lo concerniente a la anotación de un gol.

Controlaba tranquilo el Madrid su renta victoriosa, sin crear muchas opciones para ampliar una ventaja peligrosa, la del 0-2, que se presta a dolores de cabeza cuando es recortada en un tanto. Sergio Agüero se demoró 85 minutos para poder vencer la resistencia de un Iker Casillas que en esta ocasión nada pudo hacer con el fin de hacer imposible que los narradores o cronistas del partido citasen, al menos, un gol del local.

Sin embargo, aquello que parecía iba a ser un sufrimiento lento y cruel para los merengues a lo largo de 8 minutos (incluidos los 3 de reposición) así no lo fue, salvo un momento en el que los locales rosaron el surrealismo cuando Casillas atrapaba un postrero cabezazo de Mario Suárez, gastando así el último cartucho de un agonizante Atlético de Madrid que en esta ocasión, volvió a caer bajo las fauces de su bestia negra, el Real Madrid.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: