Brasil aplaza la presentación de su supuesta renovación

Hace 366 días la accidentada eliminación de Brasil en la fase de cuartos de final del anterior mundial, suponía el fin de una página más en la laureada historia del fútbol brasileño, que pretende con la llegada de Mano Menezes al banquillo dar inicio a un proceso de renovación dentro del que se conservan unos pocos jugadores que actuaron en Sudáfrica 2010 y se empezaron a introducir jóvenes futbolistas cuyo ya reconocido talento le promete a la “canarinha” la recuperación paulatina de lo que ha sido su esencia: el jogo bonito, del que sin embargo, no hubo indicio en la presentación de la supuesta nueva era, que al parecer, se pospuso…en la primera jornada de Copa América 2011 Brasil empató a cero goles con Venezuela.

En un partido que no quería iniciar-el árbitro decretó el comienzo 7  minutos después de lo pactado-, en el que los himnos nacionales de los países contendientes no quisieron a su mismo reproducir-el sonido se averió- el balón no quiso pasar aquella línea que en el fútbol se convierte en la frontera entre la realidad y el éxtasis derivado de un gol, pues Brasil a fin de cuentas no exhibió su famoso además de célebre potencial ofensivo, y Venezuela no se decidió con ahínco a la búsqueda de algo que le podría quitar un punto que de por sí ya era valioso para “la vinotinto”, más si se tienen en cuenta los 10 primeros minutos del cotejo.

Era el minuto 1 y ya Brasil probaba con un disparo al arco, mediante Robinho, la resistencia de Renny Vega, cancerbero venezolano; en los 9 o 10 minutos siguientes los amarillos daban la sensación de que arrasaban a unos vinotintos que no encontraban la manera de detener lo que parecía, iba a ser un triunfo cómodo de Brasil, situación y afirmación que se pueden considerar como obsoletas tomando como referencia lo ocurrido después de lo que fue la primera sexta parte de un partido que después tomó una tónica uniforme, homogénea: mientras la “canarinha” se diluía, encontrando ceniza volcánica en su concepción ofensiva, sus rivales asimilaban de mejor forma su rol táctico y defensivo.

Eso sí, se dice que toda regla tiene su excepción, y la anterior la tuvo durante dos ocasiones; una de ellas fue al minuto 27, cuando un remate de Alexandre Pato lo devolvió el poste, y luego al minuto 38, una mano de Oswaldo Vizcarrondo mientras se barría con el fin de evitar un  inminente gol de Robinho  no fue vista por el árbitro, quién a su vez un minuto antes se había equivocado al detener una clara incursión venezolana en ataque, señalando una falta a favor de los dirigidos por César Farías en lugar de decretar la ley de la ventaja. Salvo estos eventos el primer compromiso del grupo B de la Copa América estuvo regido bajo la premisa señalada al final del antecedente parágrafo.

Risible se podría considerar la suposición de que la selección pentacampeona del mundo sea irresoluta en ataque, mucho más teniendo en cuenta la trayectoria de sus jugadores, que pese a ser en general jóvenes, antes habían demostrado su pericia a la hora de dominar un balón, o bien, mandarlo a descansar en el fondo de una red; en esta ocasión pese a ello, así lo fue y para tal asunto jugó un papel importante la zaga vinotinto, que organizada, supo hacer posible que incluso Renny Vega no hubiese tenido un trabajo significativo en la segunda parte.

Fue importante para el once venezolano César González, un hombre que en defensa contribuyó a forjar esa telaraña que Brasil no fue capaz de sortear, y además fue participe importante dentro de las pocas incursiones ofensivas de “la vinotinto”, siendo un disparo al arco suyo lo más notable.

No encontraron soluciones los brasileños en ataque, dando en un primer momento la sensación de que las tenían ellos mismos…quizá fue este hecho el que motivó el brote de una silbatina general-al menos uno lo habrá hecho por tal razón- dedicada de la torcida “verde amarelha”, que acudió al estadio de La Plata en buen número, a sus futbolistas quiénes no rindieron al máximo de sus habilidades; por el otro lado, Venezuela celebraba un empate que puede ser valioso en la medida de que los dirigidos por Farías sepan conservar el buen nivel defensivo al mismo tiempo que exponen con más decisión sus cartas en ataque.

El próximo partido de Brasil será contra Paraguay el 9 de julio en la ciudad de Córdoba, en tanto que Venezuela tendrá el mismo día como próximo rival a Ecuador, en la localidad norteña de Salta.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: