A propósito de Tanganas absurdas

Entre muchas otras fechas en los calendarios de los amantes del fútbol, quizá no todos pero sí muchos de ellos, aparecen subrayados los días correspondientes a los Real Madrid vs Barcelona, una égloga del buen fútbol, una rivalidad que trasgrede límites geográficos, televisivos, publicitarios y que se podría decir, ha sido realmente valiosa mientras no ha sobrepasado los límites deportivos, algo que se ha venido replanteando, al convertirse los Barça-Madrid en los últimos tiempos, en una absurda y constante tángana  que ha llegado a un punto tal que este clásico empieza a ser aborrecido, pues más allá del talento de sus protagonistas, últimamente ha sido más común ver en estos partidos polémicas de diverso índole en lugar de espectáculos futboleros que queden archivados para siempre dada su brillantez. Es este el punto en el que se distorsiona la rivalidad deportiva, cuando está da lugar a shows que con el fútbol nada tienen que ver.

Esto último se podría considerar como algo digno de corrección si se tienen en cuenta los dos partidos correspondientes a la supercopa española que disputaron Barcelona y Real Madrid en el inicio de la temporada 2011/2012; en efecto, se trató de dos muy buenos partidos, en los que el Madrid dio indicios de que esta temporada puede empezar a cuestionar con más argumentos una dictadura blaugrana que en los últimos dos años, ante todo en el desarrollo del juego, se ha mostrado superior a su rival.

Los merengues discutieron la posesión de balón culé que por lo general, sobrepasa el 60%, así como la generación de opciones de gol, cuando unas dos o tres temporadas atrás, incluso la anterior, habían pasajes del partido en los que la única manera de ver a Víctor Valdés era que la cámara lo enfocase en medio de su clásico sabático, o bien, estando en el estadio y sin tener mayor cosa que hacer, echar un vistazo a un área ausente de hombres vestidos de blanco atacando.

En este aspecto, el deportivo, los Barça-Madrid adquieren el interés que había perdido en estos últimos 3 años…se trata de nuevo de un choque impredecible, entre dos fuerzas que empiezan a dar la sensación de estar más igualadas, nutridas de argumentos válidos para buscar 3 puntos, o en su defecto, un título. A sabiendas de eso, ¿Por qué se dice que el famoso clásico del fútbol español empieza a aborrecer?, es simple: otras cosas se sobreponen a lo futbolístico, esto, ha pasado a un segundo plano.

En la primera plana no aparece una oda al talento de Lionel Messi, quien sin necesidad de hacer pretemporada vacunó tres veces en dos partidos a Iker Casillas y a una férrea defensa a prueba de tanques pero no de pulgas; en primera plana, no hay lugar para una loa al talento de Mesut Özil de quien es preciso quizá un simple momento de inspiración para que desde sus botines nazcan servicios que pueden convertir en gol el siempre peligroso y veloz Cristiano Ronaldo, así como Karim Benzema, quien ha experimentado una mejora notable en su rendimiento; menos hay lisonjas para la astucia de Andrés Iniesta o Xavi Hernández, el juego colectivo y de toque culé, el despliegue físico que hace el Madrid para presionar y neutralizar el juego de los hombres dirigidos por Pep Guardiola.

Aparecen en portada por el contrario, declaraciones incendiarias, polémicas, se lee en letras doradas, grandes, palabras como “lacra”, o bien, se observa cómo incluso hasta los nombres o motes de las personas son cambiados o mejor, no recordados, a modo de insulsa burla. Las luces, los focos, las cámaras y las repeticiones corresponden a empujones, insultos, gestos irrespetuosos por bando, emulaciones de actores, cuando no existen las certeras patadas que igual, no dejan de existir. ¿Hasta qué punto el fútbol se convierte en un show mediático marcado por una tangana que de por sí ya no tiene gracia?…y lo peor, es que se sigue repitiendo. El fútbol está para otras cosas, como por ejemplo, el espectáculo que ofrecen Real Madrid y Barcelona cuando se dedican a jugar a la pelota, a lo que ponen en práctica cada día en los entrenamientos, a lo que acuden en otros cotejos.

Para ver actores mejor se observan en una película a Natalie Portman, Hugh Grant, Jim Carrey, George Clooney, Maribel Verdú, en el contexto español, bueno, al final depende de los gustos; para ver patadas está la lucha libre, o mejor aún, las películas de Jackie Chan; gestos mímicos se ven excelentes en Marcel Marceau; para observar como alguien le mete el dedo en un ojo a alguien, mejor se presencia un capitulo de los 3 chiflados, una pelea entre los recordados Moe y Curlie, que incluso era mejor, pues Moe lograba atacar los dos ojos de su compañero.

Todo esto no va al caso en los clásicos entre merengues y culés; aún así, hasta cuando el nivel futbolístico es notable como en el último partido que disputaron en el Camp Nou, esta clase de incidentes, evidenciados en la pelea surgida en el último minuto a raíz de una irresponsable entrada de Marcelo sobre Cesc Fábregas, demuestran que “el clásico” si bien es cierto avanzó en lo futbolístico, aún sigue supeditado a una serie de prejuicios y actitudes dantescas que echan al traste lo que debe ser un espectáculo digno de ser recordado, y esperado con ansias, algo que ya no aplica para la espera del Barcelona vs Real Madrid…para que acontezca lo que de un tiempo para atrás se viene dando-las tanganas sobre todas las cosas-es mejor que estos partidos se aplacen siempre para los días 32 de cualquier mes.

 

 

 

 

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